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"Bueno, pues de este palo de pasotas para todo lo que proviniera de los monitores, íbamos, pero total, el Rafa el colega éste de La Garriga que te contaba y al que conocí en esas colonias y yo,,,,Y es que a veces sorprende lo retorcido y crápula que puedes llegar a ser cuando eres un crío, que parece que vas todo el día con un detector para dar con las situaciones en las que más cafre y maquiavélico puedes llegar a ser, y una vez das con ellas, te aplicas al máximo, sin atisbo de retortijón de conciencia ni la más ingrávida resonancia de escrúpulo,,,, juas,,,Y bueno, eso era justamente lo que hacíamos con los monitores: pasar de ellos, pero a lo más. Si nos decían algo de aparente poca relevancia, como no sé, que nos preparásemos para ir a la piscina o al río a bañarnos, porqué es que no te lo pierdas, en esas colonias teníamos ambas opciones, río o piscina, que me acuerdo que pasaba un río pero que bastante logrado muy cerca de dónde estábamos acampados, quizá a una distancia de un kilómetro y medio, o dos todo lo más, que nada, en 20 minutos desde las tiendas o desde la alameda dónde nos reuníamos antes de hacer algo todo el grupo, pues ya la cubríamos y estábamos ahí. Y luego estaba piscina del pueblo, que esa sí, distaba un poco más lejos, pero tampoco tanto, no te creas, que serían dos kilómetros y medio, tres a lo sumo, de marcha hasta llegar a ella desde las tiendas. Y que bueno, la verdad es que era una piscina máxima de grande para lo pequeñajo que era el pueblo, que todo él venía a ser poco menos que una calle mayor y siete u ocho callejuelas irregulares y adosadas a ella por un igual de manera irregular. Y como casi todo pueblo, por pequeño que sea, que ya te digo que éste lo era pero mucho, había también una iglesia, de las más pequeñas que he visto en mi vida, aunque recuerdo que tenía un campanario muy alto y con una base ancha y expandida, y coronado todo él por un par de campanas que me parecieron siempre que las ví, que fueran cantidad de veces a lo largo de las colonias porqué el campanario destacaba desde cualquier punto cercano al pueblo que hasta se llegaban a ver desde algunas partes del campamento dondes estábamos, pues lo que te decía, que ese par de campanas siempre me dieron la impresión de ser inauditamente grandes; y lo eran en verdad en relación a la iglesia que ya te he comentado que era muy pequeña, pero el campanario, que era el lugar donde estaban ubicadas las dos no, que era un campanario para iglesia mucho más grande, y sin embargo siempre tuve la sensación de hallar ese par de campanas, desproporcionadamente grandes, vete tú a saber por qué.....Y bueno, que la verdad que el pueblo era muy pequeño como te decía, y que más allá de lo que te contado de la calle mayor y las callejuelas a su alrededor y lo de la iglesia diminuta con su sorprendente campanario esbelto y de base ancha y las campanas que siempre me parecieron tan grandes inseridas en él, casi que con esto, que ya ves que sólo son 4 cosas, el pueblo se daba por terminado. Sólo si lanzabas la mirada hacia los campos aparecía el paisaje salpicado por algunas masias dispersas, pero más allá de éstas, que además no venían a ser más que cuatro o cinco y alguna encima, abandonada, el municipio se agotaba, porqué apenas punteaba ya nada más; sólo en las afueras dimos con un bar que fue todo un hallazgo y que estaba en un edificio enorme, que en otro tiempo había sido una cooperativa de recogida de almendras y que había dejado de funcionar, y años después aprovecharon la mole del recinto para instalar ese bar que te he dicho, un bar tan grande como yo no había visto en la vida, que recuerdo que tenía un salón donde se te perdía la vista al entrar, y además con billares y futbolines y millones y demás, que nosotros flipamos el día que llegamos, que fue un sábado, porqué antes de marchar nos habían dicho que el pueblo era muy pequeño, lo que era cierto, pero a la vez nos habían dado la paliza con que era muy probable que no tuviera ni siquiera un sitio donde poder ir a distraernos, lo que no era verdad, porqué ahí estaba ese bar faraónico y nosotros en él, jugando y flipando con las tonterías de los billares y del futbolín y de los goles y de los arrastres de la pelota y el sonido estridente del balón al chocar contra la madera del interior de las porterías, y los gritos celebrativos por marcar, y los chasquidos de lengua contrariados al encajar algún gol...y de repente, a lomos de todo eso, se nos disparó la imaginación. que ya ves tú que no éramos más que unos criajos, y ya nos veíamos en ese salón increíblemente grande, jugando y jugando todos los días unas muchas partidas seguidas, pasando de las colonias y de los monitores y de las actividades que nos programaban,,,Y luego, bueno, que todos estos planes que hicimos se quedaron casi en la nada, porqué nos dijo el tío que llevaba el bar, que me acuerdo que era un hombre así con gafas y medio calvo, y la verdad que se enrolló pero que bien con nosotros, pues nos dijo el hombre, con unas explicaciones muy para gente mayor pero de buen rollo, que sólo abría los fines de semana, porqué de lunes a viernes el pueblo estaba sumido en la nada y tener el bar abierto esos días habría sido ruinoso, pero que los sábados y domingos cambiaba el tema, sobretodo los domingos, que había por los alrededores una ermita bastanta famosa, y que nosotros en las colonias visitamos también sólo que otro día, y que era visigoda o románica o un rollo así, y que atraía turismo, sobre todo en verano y que esos días aún resultaba rentable abrir el bar, pero que entresemana, como ya te he dicho no, y así fue como con este rollo de que de lunes a viernes el bar estuviera cerrado, nos tuvimos que pasar la mayoría del tiempo sin poder hacer nada de lo que habíamos planeado con los futbolines, que ya ves tú lo fuerte que nos dio con eso que aún flipo al recordarlo,,,,pero si es que en casa todos teníamos futbolines a dos pasos de dónde vivíamos y no les hacíamos ni zurcido caso! Y sin embargo, allí parecía como si se nos arrastrara la vida en ello,,,,aunque vamos, también es cierto que las cosas suelen funcionar así en las colonias, que sin darte ni cuenta, ni saber por qué, pasas a valorar cosas tan variopintas como yo que sé, juegos o canciones o comida o ropa o incluso hasta personas en las que jamás ni se te había ocurrido fijarte antes, y la verdad es que esto suele ser siempre así cuando estás fuera de casa para unos cuántos días seguidos y vas en grupo y no eres más que un niñato...que para que te hagas una idea de como de fuerte nos asaltó eso de los futbolines, sólo te diré que en un arrebato de esos típicos de cuando eres crío, que en dos minutos cambias el telón del mundo, pues nos dio por pensar en organizar un campeonato por parejas y ver cuál, después de no sé cuántas partidas, resultaba ser la mejor de todas y todo ello pasando en nuestros planes pero total de los monitores y de sus juegos de pista y de sus actividades y en definitiva de las colonias, que era lo que nos había traído hasta allí,,,,pero nosotros en otro mundo, y hasta imaginamos para los días siguientes, hacer lo mismo del campeonato de futbolín que te he dicho, pero no ya por parejas, sino en un formato de torneo individual y extraer al final también y después de otro montonazo de partidas, quién resultaba mejor, pero esta vez como te digo, ya sin pareja, sino por equipos de un jugador sólo, y dar luego algún trofeo para el que quedara primero, y también al segundo y al tercero,y así hasta el quinto o sexto, no recuerdo bien,,, unos trofeos, éstos que debíamos entregar a los que hubiesen quedado primeros, que al no haberlos traído de casa porqué no teníamos ni idea de nada relacionado con el bar y aún menos con sus futbolines, pues que serían unos trofeos que ya nos encargaríamos de improvisar con alguna cosa que pudiéramos encontrar por los alrededores, como no sé, algún tronco de árbol, o unas ramas o unos trozos de madera o cualquier cosa de ese género, pero claro, todo eso vino a quedar en nada cuando el tío del bar medio calvo y con gafas nos dijo que de lunes a viernes no tenía abierto,,,,,,Y volviendo al pueblo, pues lo que te decía, que a pesar de que era pequeño y tal, la piscina que se gastaban molaba pero un montón, que además de ser grande, que debía ser de 40 x 20 mínimo, sino más, estaba muy bien cuidada con un césped fino y brilante, y al lado mismo de donde éste terminaba había una pista de basket con un 4 canastas, dos de las de baloncesto senior y otras dos para mini-básket, que era en las que jugábamos, porqué claro, no dejábamos de tener 11 o 12 años y casi todos, salvo el Santaclara que pegó el estirón con 10 años y ya entonces era una jirafa, el resto no pasaríamos de metro sesenta o metro sesenta y dos, y en las canastas seniors si es que apenas alcánzabamos el aro con la pelota, ¿ Cómo íbamos a tocarlo con las manos?? Por eso preferíamos jugar siempre en las de minibásket a pesar de que eran más viejas y una de ellas me acuedo que tenía la red muy deshilachada, que parecía que la habían tomado las polillas o algo, pero así y todo, las preferíamos con mucho a las grandes, porqué con las peques podíamos al menos, tocar de vez en cuando el aro, o la red con la mano, y que el balón rondara siempre la canasta, que con las otras que imagino que serían de la altura reglamentaria para equipos seniors, o sea, 3.05 metros,, imposible,,,,Y bueno, además de la piscina casi olímpica y del césped y de la pista de deportes y de las 4 canastas que te acabo de contar, había más cosas, como dos duchas de las de quitarte el sudor antes de zambullirte y evitar con esto transformar la piscina en un vivero de gérmenes y todo eso, que eran las 2 muy nuevas, todo de acero inoxidable y tal, que daba gusto meterse ahí debajo con el chorro de agua fría que te caía encima de golpe y te hacía temblar de la impresión, sobretodo si te caía por la zona de la espalda que te morías de frío, pero a la vez estabas tranquilo y no te ibas corriendo porqué notabas el acero casi hirviendo bajo tus pies, porqué el sol le había estado cayendo encima, pero que a saco,,,,,,y después me acuerdo que había también unos vestuarios muy nuevos para que la gente que se bañaba en la piscina, como era nuestro caso, pues se pudiera cambiar, y que a pesar de que veníamos con el bañador puesto ya desde el campamento, solíamos usar siempre. Y la verdad es que eran unos vestuarios muy bien equipados, y que quedaban camuflados detrás de unas mini gradas de cemento, con las que se juntaban por vía de una pared de de tochos rojos y que en una gran parte de esa porción que daba a los vestuarios estaba toda recubierta por una yedra de hojas super grandes y verdes y cruzadas por unos nervios cada una, como yo jamás había visto, ni he vuelto a ver en la vida, que cada hoja desplegada nos ocupaba la palma entera de la mano, y muchas veces le sobrada, que ya sé que sólo teníamos 11 o 12 años y que las manos de un chaval de esa edad no son las manos de un adulto, y que seguramente, vamos fijo, en las manos de un adulto, nosotros mismos por ejmplo, cinco años después, esas hojas de yedra no se habrían desparramado por los bordes como sí lo hacián en esas colonias si colocábamos una de ellas en alguna de las palmas de nuestras manos, pero a pesar de esto, te digo que eran unas hojas inmensas y que me seguirían produciendo ahora, si las viese, y a pesar de que ya no se me desparramarían por los bordes de la mano como en esas colonias al haber crecido yo y todo ese rollo, la misma impresión de que eran inmensas ,,,Y resultaba curioso porqué imagino que la iban podando, y con eso controlando sus movimientos, pero esa cacho yedra que parecía extenderse por todas partes con sus cacho hojas de una manera incontrolada, no se metía, pero es que ni un centímetro, en las gradas, que allí quedaba como parada en seco, y me imagino que era porqué alguien, un jardinero o quien fuese, pues se encargaba de tenerla a raya por esa zona y evitar que las invadiera con sus hojas enormes,,,,, y bueno, lo cierto es que esas gradas de las que te hablo, que eran de cemento como te he dicho y tal, nos eran útiles y las usábamos también mucho, porqué nos servían para extender las toalllas y secarnos después del baño en un minuto o dos, porque es que allí no había ningún árbol cercano, ni techo, ni uralita amparada ni punto ninguno de sombra, y el sol caía pero a saco, que ya te digo que en un momento estabas seco, pero completamente, que no era únicamente por obra del sol, que ya te he dicho que caía pero a tortazo limpio, sino que encima soplaba las más de las veces en ese punto de las gradas elevadas, una corriente de aire que se te ponía en la piel y al cabo de nada, entre el sol y el viento te sentías seco y entonces la verdad era que muchas veces tenías que taparte con algo, una camiseta o la misma toalla que llevabas, porqué el aire se te hacía hasta incómodo por lo frío que te daba en el cuerpo, a pesar de ser pleno verano y del sol que caía a voluntad y de las horas en que íbamos, que casi siempre era al mediodía, es decir cuando el sol pega más duro ,,,,Y bueno, a pesar de que éramos unos urbanitas pero totales, y que la mayoría de nosotros antes de esas colonias no sabíamos ni que existiera el pueblo, ni su piscina, ni su bar inmenso, ni su iglesia con ese campanario tan potente en comparación a ella, ni esas dos campanas que a mí, vete tú a saber porqué siempre me parecieron enormes, y a pesar de que ignorábamos lo de sus callejas irregulares y lo de su único guardia municipal que era un hombre ya viejo con el cabello muy blanco, y que parecía estar de vuelta de todo, que cuando la liamos esa vez en la piscina y se presentó, pues el hombre apenas nos dijo nada y se limitó a hacer como que anotaba algo con un boli que para mí ya no escribía de lo viejo que era y que pasó por encima de una libreta pero cutre cutre que llevaba en el bolsillo , y a pesar de que no sabíamos nada de la cacho yedra que devoraba la pared de confluencia entre los vestuarios y las gradas del recinto de la piscina, y de que no estábamos instalados en el mismo pueblo, sino acampados en un claro del bosque algo alejado, pues a pesar de todo esto, lo cierto es que desde el pueblo se enrolaron pero bien y nos dejaban usar la piscina siempre que quisiéramos, a condición de que nos acompañasen algunos monitores;o todos si querían, pero eso no se daba nunca porqué claro, alguien tenía que quedarse en el campamento vigilando las tiendas, o cocinando, o preparando las actividades para el día y todos esos rollos, y por supuesto era algo que les tocaba hacer a los plastas de los monitores y por ello era imposible que se vinieran todos con nosotros, a pesar de que por parte de los encargados de la piscina no había ningún problema, que todo lo que exigían era un cupo mínimo de ellos que creo que con un par bastaba, pero que no ponían ninguna pega al número de monitores, que partir del mínimo que exigían, quisieran venir, que si hubieran querido venir todos, lo hubieran podido hacer, pero claro, se trataba de algo que no era posible porqué habría supuesto dejar el campamento y las tiendas y todo lo había dentro que de la cantidad de mochillas llenas a rebosar, a merced del primero que pasara,,,, Y bueno, que ya te digo que desde la piscina se daban por satisfechos con que hubiera 2 monitores, quizá porqué entendían que con eso ya estábamos controlados, lo que no terminaba de ser del todo cierto, porqué me acuerdo que a pesar de que eran casi siempre seis los monitores que se entraban , o sea el triple del mínimo que los de la piscina exigían, pues a pesar de esto, me acuerdo sin problemas de unas cuántas ocasiones en que la liamos pero bien, que hasta una vez se presentó el guardia municipal del pueblo a ver lo que había pasado , que era un hombre ya mayor, y que creo que era el único que había en el pueblo,,,,, Y bueno, que fíjate en lo que te decía, que si con seis monitores dentro y controlándonos la liamos algunas veces de tal manera que hasta la poli por así decirlo se tuvo que presentar, ¿ Cómo no la habríamos montado pero de escándalo si llegan a ser sólo 2 los que nos hubiesen acompañado, que ya te digo que para los de la piscina, al menos al principio, ya estaba bien y con eso bastaba???,,,,,Y bueno, ya te digo que normalmente eran seis los monitores que se entraban con nosotros, aunque no siempre eran los mismos, claro, que se lo iban turnando, que a pesar de que ya te he dicho que era una peña un poco rara, estaba pero que controlado que sabían distinguir lo que iba entre estar tumbado en una piscina a estar de retén en el campamento y ahora que lo pienso, como los monitores eran nueve, y en la piscina entraban seis, pues debían ser 3 los que se quedaban en las tiendas haciendo eso que te he dicho de vigilar o cocinar o preparar las actividades para el mismo día en que estábamos, o para el día siguiente, que ya ves tú qué rollo de plan, que en eso andaban siempre liados, o en otras cosas, que bueno, aunque podía ser distintas siempre venían a parar en ser unas bobadas y ahora que lo digo, me doy cuenta de que es algo esto sobre el número de monitores que formaban el retén en el campamento cuándo nos íbamos a la piscina, que jamás antes me había planteado, ni cuando estuve en las colonias, y que tiene gracia que lo haya hecho ahora, 14 años después,,, no? Que el tiempo pasa que se licua y han pasado pero chorro de días desde entonces, como 14 años, ahí es nada ,,,"

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