lunes, 29 de marzo de 2010

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" Bueno, -peroraba de nuevo Ramón el guía en su tono sumido aún en lo ascendente- lo que te venía comentando de lo perfidiosa que puede llegar a ser determinada gente con lo del valor de las retransmisiones en directo.Pues me acuerdo que cuando el Quit se nos despeñó con aquello de que teníamos que postergar algunas horas la salida de marcha cetrera hacia Lloret porqué estaba el partido ése del mundial de fútbol entre los dos equipos insituables para la mayoría de nosotros en una loma geográfica, reaccionamos todos con pasmo. Al principio incluso pensamos que se trataba de una broma y que nos estaba vacilando; que lo decía para ponernos a prueba y reirse a costa de nuestra sorpresa vamos. Pero para mí desde el mismo principio estuvo claro que no había nada de eso, sino que el pavo hablaba en serio. Ya te he dicho que se levantó indiferente a nosotros y a nuestra incredulidad y a nuestras protestas, mientras decía aquello de que nos jodiéramos si no nos gustaba lo de aplazar. Y luego, mientras jugaba al billar, a muy pocos metros de dónde estábamos sentados en la parte superior del bar hexágono que era dónde nos poníamos siempre en verano, porqué se estaba de fábula con el aire que corría en todas direcciones y las vistas descolladas hacia los cañales, le miré varias veces para ver si nos esbozaba algún tipo de mirada de soslayo, ya sabes, de esas que se pulen cuando alguien está gastando algún vacile al personal. Pero no hubo nada de eso. El tío siguió con su mirada de indiferencia, pendiente únicamente de la trayectoría de sus bolas de billar al salir despedidas y sin dejar un instante de dar caladas a esos Lucky sin filtro que fumaba constantemente, que ya te he dicho que lo hacía para ir de duro e impresionar con ello a las tías, porqué el pavo era un notas completo,, Total que yo ví claro desde el primer momento que el tío no iba de farol; y es que tampoco, en ningún momento, sus labios, ocultos tras los pelos quebradizos de su asquerosa perilla, formatearon nada similar a una sonrisa; y aún menos nada similar a una sonrisa burlona de las que se desprenden cuando alguien ensaya tomar el pelo a un tercero o a una munión de terceros, como podría haber sido nuestro caso ese día. Luego cuando terminó su partida, y cuando ya estaba más que establecido que había hablado en serio y que de frivolidad nada, aún tuvo cornamenta de acercarse de nuevo a nosotros para dar con los ojos ridículamente cerrados y gesto perdonavidas, un último sorbo al vaso del cubata que se había dejado en nuestra mesa;y ahí nos volvió a soltar en ese tono de hablar lento y remarcador de sílabas que se gastaba, algo similar a lo de que el partido no se lo perdía por nada, y que lo mejor para nosotros sería ir haciéndonos la idea de llegar a Lloret sobre las 9 o 9,30 de la noche si queríamos claro, que él nos acompañase para mostrarnos dónde nos cundiría mejor la marcha y naturalmente si aún aspirábamos a conseguir esos genéricos que nos habrían de hacer acanalar la agitación de la noche en los mismos términos en que lo teníamos planeado. El tío sabía que nos tenía tomados por ese lazo, y se regodeaba en ello; una y otra vez. Y de ahí que nos pudiera decir " y si nos os gusta, os jodéis " con una total impunidad. Y bueno, esta segunda vez, cuando se acercó a la mesa y tal, no nos lo dijo con esas mismas palabras, pero la idea venía a ser la misma. La verdad es que las palabras que usó no las recuerdo, pero esto mismo viene a indicar que no pudieron, forzosamente, ser como la primera vez, cuando nos soltó lo de joderos y tal. Porqué de haber sido éstas, u otras de ese mismo estilo despectivo, lo más probable es que las hubiera recordado como hice con lo de "joderos". Que es como todo, que si algo que nos dicen se sale de lo habitual, en este caso por insultante, eso nos crea lazos con lo dicho. Y de ahí deduzco que si recuerdo perfectamente las palabras que usó cuando nos soltó aquello de "os jodéis " y en cambio no puedo pormenorizar las que constituyeron su segunda declaración , fue porqué las que usó en ésta última no revestieron la misma intensidad despectiva de las de la primera. Pero vamos, al margen de esto, que bueno, es verdad que las formas siempre tienen relevancia, y que hacen que un mismo hecho, expuesto de determinada manera parezca una cosa y expuesto de otra manera, una de distinta, pues como te decía la idea de fondo era exactamente la misma: " Haréis lo que a mi me plazca, os manejo a mi antojo y os váis a acoplar a mis horarios y a mis conveniencias de agenda, porqué no tenéis ni idea de Lloret y porqué sin mí no sabriáis llegar al contacto que nos aguarda ahí, y sin el contacto y sus abacerías vuestra noche, tal cómo la habéis venido diseñando afanosamente desde hace semanas, será imposible". Eso es lo que nos venía a decir con esa actitud tan capulla y eso era lo que flotaba en esos aires desafiantes y desdeñosos que se gastaba para con nosotros. Estábamos en un casi estado de indefensión y el tío lo sabía, y se aprovechaba de ello. Y lo peor es que nosotros también lo sabíamos, y justamente porqué lo sabíamos transigíamos con su actitud chulesca y con la repulsividad visual de su asquerosa perilla, por entre los pelos de la cual, su boca desgañitaba todo eso; y sabíamos tan bien que nos tenía asidos testicularmente, que nos dejábamos soltar en plena faz que si no nos gustaban sus cambios de agenda que nos jodiéramos pero que él no iba a modificar un ápice lo que le venía en gana diseñar hacerse ese sábado, lo que incluía no perderse el partido de fúbol de las 4 de la tarde entre dos selecciones que la mayoría de nosotros, los que teníamos previsto ir a Lloret y que nos poníamos en verano en la parte alta del bar del hexagóno, porqué se estaba de narración, con sus ventanas abiertas y el aire circulando por todas partes y las vistas cayendo hacia los cañales, pues que se trataba de dos selecciones que casi ninguno de nosotros, sabríamos ni siquiera situar en un pergamino geográfico...

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