martes, 23 de marzo de 2010

/54/

Bueno, pues eso, que en serio que nos habría gustado mandarlo a plastificar figuras de regalo pero el caso es que no podíamos...El Quit éste conocía muy bien Lloret porqué sus padres tienen un piso o no sé qué por la zona y el tío se pasaba los veranos y muchos fines de semana durante el año deambulando por la zona. Y por eso, su papel en el grupo, el que le habíamos dado o el que él mismo, con nuestra aprobación claro, se había adjudicado, que de eso no me acuerdo bien, no sólo se limitaba a ser uno más sino que iba a hacernos de guía, para orientarnos por Lloret y tal, que ya te digo que el resto no habíamos estado ahí en la vida y no teníamos idea de la población más allá de que tenía playa y que estaba siempre llena de guiris y que había cantidad de baretos donde poder ir de marcha hasta las tantas...No conocíamos nada del pueblo, más allá de estas 3 tonterías, pero el Quit sí, que ya te he dicho que se pasaba los veranos y la tira de días allí, y se conocía Lloret como los pelos torcidos de su asquerosa perilla y de ahí que no lo pudiéramos envíar tan fácilmente a pastos...Pero no te pienses que lo necesítábamos de guía para que nos enseñara los lugares de interés, o para que nos explicara la historia del municipio o para que nos dijera qué movimientos artísticos se sobreponían en las diversas fases de construcción de los muros de la iglesia del pueblo, como hago yo ahora con los rollos que pego a los turistas de los viajes organizados a los que acompaño, claro que no, jajaja, en esa época todas estas cosas, no ya de Lloret sino de cualquier otro lugar no nos importaban absolutamente un bostezo. Le necesitábamos porqué ya te he dicho que el plan que teníamos era de estar de marcha toda la tarde y toda la madrugada del sábado, bebiendo, vacilando al personal y haciendo todo lo que la noche nos llevara. Y habíamos pensado en hacer todo eso sin conceder, por supuesto, ni un sólo atisbo de espacio al dormir. Y es que tío, ni por un momento se nos pasó a ninguno de nosotros por la cabeza lo de dormir; pero es que a ninguno. Así de acelerados íbamos ya, jajaja. Y mira que éramos peña, eh? Que al final nos apuntamos 14 o 15. Pues a ninguno, pero es que a ninguno, se nos ocurrió lo de poder reservar 3 o 4 habitaciones en algún hotelucho y tener la posibilidad, al menos, si la noche nos demacraba mucho, de coger y poder pasarnos a dormir ni que fuera un par de horas,,,Ninguno reparamos en eso;ni tampoco Oscar que al final también se apuntó y que era el más cortado, y que iba siempre de un palo muy raro, que no bebía nunca, y que encima era de un grupo de esos que hacían acampadas e iban con la guitarra y se ponían a cantar canciones de paz cara a la luna y cosas así, que son como una secta rara,,,,pues ni a ése se le cruzó la idea de lo de reservar unas habitaciones....No sé si es que éramos demasiado jóvenes para preocuparnos por ese tema y ni te lo planteas, o porqué inconscientemente asociábamos un hotel a establecimiento con normas que cumplir y silencio que observar y a recepcionistas emperifollados y tiquismiquis y de avisar fácil a los municipales y nosotros esa noche queríamos ir de desfase total, el caso es que a ninguno, pero es que ya te digo que a ninguno, se nos vino el proyecto de reservar unas habitaciones y de poder pasarnos a descansar si la noche nos terminaba por castigar mucho, cuando visto en perspectiva, lo cierto es que lo podríamos haber hecho tranquilamente, que es verdad que éramos estudiantes, y salvo el Dani y el Víctor que sus padres estaban forrados, el resto arrastrábamos poco, pero ya ves tú lo que nos hubieran costado 3 o 4 habitaciones entre los 15 o 16 que éramos, el precio de un par de cervezas, o quizá ni eso....

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio