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Ramón el guía, prosiguió en su ímpetu desgranador.
"Lo de ese viaje a Irlanda, es que fue demasiado.La verdad es que no sé ni cómo lo pudimos hacer. A mi siempre me había interesado Irlanda pero si me preguntas por qué no sabría responderte,,,o quizá sí;puede que todo empezara con una camiseta de la selección de rugby irlandesa que tenía Melchor un vecino mío, cuando aún vivíamos en la calle de telégrafos.Quizá no lo conocerás ni te resulta nada familiar, porqué el pavo no venía a nuestro instituto sino que iba al del Promontorio, porqué su madre trabajaba ahí de asistente en la cocina;ponía y recogía las mesas, fregaba los platos y todo eso. Bueno, pues la verdad es que no sé de dónde sacó esa camiseta de la selección de Irlanda, pero era muy chula,toda verde, super verde y sólo con el cuello y las puntas de las mangas y el número, que era el 18, fíjate si me acuerdo, que eran de color blanco;ah, y luego el escudo, que era el trébol irlandés, también todo verde,claro, y puesto en una redonda que también era blanca pero no tanto como la punta de las mangas, el cuello, o el número, sino de un blanco más marfil.La verdad, es que molaba mucho esa camiseta. Y además parecía auténtica.Y te digo sólo que lo parecía porqué, uff, te hablo de hace mucho. Entonces las selecciones de rugby no es que no llevasen publicidad, sino que ni tan sólo llevaban el indicativo de la marca de ropa deportiva que la había fabricado, por eso no tengo ni idea de qué marca era, pero de verdad que no parecía para nada una imitación de ésas de mercadillo, sino una camiseta de las auténticas, de las mismas que usaban los jugadores de la selección en los partidos. Y vamos,seguro que era de calidad, porqué el Melchor éste hubo una temporada que no se la sacaba ni para hacerse una mielografía, la llevaba a todas horas, a todos los sitios, siempre con su camiseta verde de rugby puesta, y con su número 18 todo en blanco a la espalda,,,, jajaj, ahora me acuerdo de una anécdota, jajaja, fíjate cómo era el pavo y lo colgado que estaba de su camiseta de rugby irlandesa, que un domingo, jajaja, qué fuerte! Estábamos en la iglesia con mi familia porqué Sara Boix, ya sabes, la secretaria de mi padre, bautizaba a Oscar su segundo bebé, ése que ahora va a la misma clase de Tania la hija de Miguel se llama,no? Tu vecino del ático, el que hace de comercial de colonias, y perfumes y esas cosas.Pues estaba yo sentado ahí en el templo, con mis padres, en uno de los últimos bancos, porqué ese día llegamos tarde y había 8 bautizos al mismo tiempo y la iglesia estaba a reventar y no pudimos encontrar un lugar más cercano al altar, y bueno, luego Rosa nos echó un poco la bronca, pero de buen tono,eh? No vayas a pensar que nos riñó ni nada; como iba a hacerlo por otro lado, siendo mi padre su jefe,no crees? jajaja. Ocurrió que le supo mal porqué ya sabes que es hija única y siempre se ha sentido un poco sola en el mundo.,, su madre se murió hace la tira, cuando ella era una niña de 11 o 12 años, no recuerdo bien, pero vamos, una niña, y su padre, bueno, lleva tanto tiempo sin poder salir de casa que para esas celebraciones fuera ya ni cuenta. Y luego tenía esa tía, la hermana de su madre que vivía en Francia, que venía a verla todos los veranos y pasaba casi dos meses con ella, pero que en 2002 tuvo una embolia y desde entonces está en una residencia cerca de París, sin apenas movilidad. Y por todo esto, para Rosa siempre hemos sido como un sustituto a la familia que echaba en falta, que fíjate que hasta nos invita a comer a su casa el día de San Esteban.Y vamos la familia entera a comernos sus canelones que los prepara que ni te imaginas, que les pone trufa y le quedan deliciosos y sólo yo soy ya capaz de zamparme unos 10;y mi hermano Max, el de los 110 kilos que dices tú, que ya te vale,ni te cuento, jajaja Y es que ya te digo que para Rosa, incluso ahora que tiene marido y dos hijos, somos como parte de su familia. Por eso le dolió que no estuviéramos ahí en primera fila cuando bautizaban a Oscar. Pero en serio que no llegamos tarde por desidia ni desinterés ni nada de eso, qué va,,, Vaya uno mi padre, que jamás haría una cosa así a Rosa y además, es el tipo de persona que si no está en los sitios 15 minutos antes, parece que haya de producirse el apocalipsis. Llegamos tarde por una chorrada de esas que cuando menos te lo esperas te vienen encima: el coche que se quedó sin batería y no arrancaba y tuvimos que ir andando porqué coincidió que el de mi madre estaba en el taller porqué el jueves anterior no había pasado la ITV por desgaste de neumáticos y se le tenían que cambiar. En fin, que nos quedamos sin posibilidad de ir en vehículo, y ya sabes que de mi casa a la iglesia a pie, en ése tiempo cuando vivíamos en la calle de telégrafos había 15 minutos buenos porqué aún no estaba construido el pasaje de Setúbal y había que dar la vuelta por toda la calle mayor, que no veas el pedazo de trecho que eso suponía...ahora,bueno con el pasaje la cosa está mejor y en 6 o 7 minutos seguro que estás ahí. Bueno, imagino,la verdad es que no lo sé porqué cuando abrieron el pasaje este ya estábamos viviendo en la zona nueva y nunca se me ha ocurrido hacer la comprobación de cuánto habría desde el número 12 dónde vivíamos antes, a la iglesia pasando por el pasaje Setúbal, aunque imagino que lo que te he dicho, con 6 o 7 minutos bastaría.Bueno, pues lo que te contaba, que estaba yo ahí tan tranquilo ese domingo por la mañana en la iglesia, sentado en uno de esos bancos de madera tan dura que hasta parece que se te esté clavando en el culo, mientras iba pensando en mis cosas y pasando de la ceremonia del bautizo, no por nada, sino porqué el altar nos quedaba tope lejos y el cura que era ya algo viejo, y a pesar de cacho micro que usaba,hablaba con un hilo de voz y apenas nos alcanzaba lo que decía, cuando ví que pasaba justo por mi lado izquierdo, el que daba al pasillo central, una tela intensamente verde a toda velocidad.,,jajaja. Y sí, ya te lo imaginas,no? Era Melchor que iba tratando de aproximarse al altar, buscando sitio como un desesperado porqué al menos llegaba 20 minutos tarde...que todo esto fue como mínimo, un cuarto de hora después de entrar nosotros, que por el rollo del coche y tal llegamos 5 minutos después de que empezaran los bautizos. Pues el bestia de Melchor iba nada más y nada menos que al bautizo de un sobrino suyo que se celebraba ese mismo día y que por eso estaba allí, con su camiseta número 18 de la selección irlandesa de rugby!,jajaja, qué fuerte, imagínate lo pillado que estaba el tío con ella que hasta se la ponía, o mejor dicho, no se la quitaba ni para ir al bautizo de un sobrino. Yo es que vamos, soy su hermana y le hago comer la camiseta ahí mismo a dos pasos del altar, jajajaja. Es que tuvo narices el pavo,eh? La misma camiseta que llevaba puesta de lunes a viernes para ir al instituto, y con la que lo hizo todo esa semana, hasta gimnasia porqué al ser deportiva y con lo que le molaba la aprovechaba también para las horas de educacíón física; la misma camiseta que había usado el sábado, primero jugando como un loco a básket toda la mañana en la plaza del Doctor Arnaiz y luego trabajando durante la tarde-noche sirviendo bocatas calientes en ese bar cutre y lleno de humo donde hacía de camarero los fines de semana,...pues esa misma camiseta le servía para ir al bautizo de su sobrino. Yo es que aún flipo al recordarlo,,,jajjaja"

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