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Con la vista ya balsamizada, refijé mi atención auditiva en el teléfono que seguía manteniendo a una media pulgada de distancia de mi lóbulo izquierdo;temía que la emisión de llamada se hubiera interrumpido, pero no era así, y la petición comunicante permanecía lanzada aguardando sólo el click de despegue del otro lado; comprobado esto, dirigí por su borde más puntiagudo, la esquirla carcomida del marco de la ventana hacia la tecla número 8 y a su acumulación de material sedimentario, y la clavé en él; la posibilidad por la qué yo había apostado, de que la aglomeración de posos precipitados de la atmósfera oleosa del bar fuera tan compacta que saliera del molde de la tecla 8 de una sola pieza, se deshizo al instante;la puya de la esquirla al atravesar la capa de sedimentos, la fragmentizó en diversos trozos desiguales en cuanto a dimensiones, que se desparramaron por la parte inferior de la pendiente del teléfono; destiné los siguientes segundos a terminar de desbrozar el bol de la tecla 8 y luego, separándome un poco del teléfono, seguí maniobrando con la astilla por entre las teclas, lanzando los restos del material desperdigado, hacia al suelo;fue mientras terminaba de completar esta acción que oí el inconfundible click de establecimiento de reciprocidad de llamada a través del auricular:
-¿Sí? ¿Quién es?
Tardé un lapso en contestar hasta que entendí que los desprendimientos de la tecla 8, al menos los detectables visualmente, habían desaparecido del chasis del teléfono; en toda esta secuencia, había oído un par de veces más "¿Sí? ?Quién es?";luego dije, con una sensación a intervalos satisfecha por la eclosión al fin de llamada, a intervalos aún fastidiada por la espera.
-Sí,Ramón,soy yo; ¿Te habías dejado el móvil en la azotea del hotel o similar?
El guía me reconoció en seguida.
-Ah, hola, ¿Qué tal estás?¿Ya has llegado?¿Estás en Calvi?¿Por qué tardabas en contestar? ¿No me oías?
-Nada, cosas privativas mías-le dije un poco alarmado por el nivel de caradurez del guía, que se quejaba por 2 segundos de espera frente a los 1000 míos;pero casi no tuve tiempo de terminar la frase.
-¿Desde dónde llamas?¿Me sales como llamada anónima.
-Sí, es que te llamo desde un bar; he perdido el móvil.
-¿Has perdido el móvil?¿Dónde?
-En el fondo del mar; y no es broma;se me cayó al agua mientras hacíamos la travesía-señalé un poco desganado;había pasado muy poco desde ese episodio de pérdida, pero apenas le había dedicada uno o dos recuerdos posteriores.
-¿Qué se te ha caído al mar? -dijo el guía;y me llegó por un momento con gran nitidez un principio de carcajada que trucó al instante en un falsariamente edificado tono de pesadumbre-¿Menuda trastada,no?-Luego pareció recuperar un tono de verosimilitud al seguir preguntado-¿Era un móvil bueno?
-No,no mucho;era normal;bueno,ni idea;no me fijo mucho en esas cosas-dije mientra ví que el saldo de la llamada había bajado a 0.70 euros; yo seguía sin aplicar el auricular a mi anatomía,pero a pesar de ello la conversación discurría en buenos términos de claridad fónica.
-¿Tenía cámara?-siguió el guía al que hasta ese momento no había relacionado con un obseso de los móviles y de sus prestaciones-¿Qué marca era?
-Sí, sí, que tenía cámara;pero no la había usado nunca;o una vez;creo que la usó un primo un día para enviar una foto a no sé quién;yo no sabía cómo iba.
-¿Pero qué modelo era?-prosiguió el guía con un interés por los detalles del móvil perdido que parecía todo menos artificial; era un poco exasperante.
-Era un modelo normal, ya te lo he dicho-.El saldo de la llamada había bajado a 0.40. -Oye,que se va a cortar esto;¿me pasas a buscar?
-¿Ya has llamado a la compañía para anularlo?-continuó él;parecía fijamente abducido por todo lo concerniente al móvil.
-No,ya lo haré en casa esta tarde; no creo que haya demasiado peligro que alguien lo pueda usar,¿no?-le dije,un poco harto de tanta perseverancia por los detalles de ese trasto-Además, creo recordar que lo tenía cerrado-apostillé.
-Ah, claro, es verdad-dijo él súbitamente advertido de la innecesidad de tomar medidas preventivas;había bajado un poco el tono, como si de improviso se hubiera sentido ridículo; pero en seguida enmendó-No,claro que nadie lo podrá usar;pero lo decía por si alguien te llama;porqué era el único que tenías,no?
Yo no había ni pensado en esa eventualidad;y era obvio que él lo había dicho a voleo, pero había acertado;no tenía otro móvil;lo medité un segundo.
-No pasa nada; esta misma tarde estamos en casa;y de ser algo urgente, tienen el de la agencia de viajes, y éstos el tuyo... etc-le dije mientras veía que el contante de disponibilidad de saldo del teléfono había bajado a 20 céntimos;el guía este era capaz de sacar preguntas, comentarios y observaciones improvisadas de la nada;me parecía conllevable en otras situaciones pero no en ésta:-Ramón, oye, que se está acabando el saldo;se va a cortar-le dije mientras resignado, colocaba una nueva moneda en la ranura que el teléfono rechazó;la volví a tomar del receptáculo de rechazos y la reintroduje y esta vez el armatoste la aceptó;era una moneda de 50 céntimos y los números de contante disponible subieron a 0.70 euros, para bajar a 0.50 casi al acto- ¿Me pasas a buscar?
-Lo siento; no puedo ahora-contestó al fin ubicado en el motivo de la llamada;aunque no me sirvió de mucho-Estoy reunido con el director del hotel;por eso he tardado en contestarte;el tío me pide 300 euros más, porque hemos usado la piscina todos estos días;en la agencia no me dijeron nada, pero pensé que venía incluido en el precio;pero ahora van éstos y me salen con que esta historia; que es un servicio especial;está llamando a la agencia él mismo,y por eso he aprovechado para salir un momento;va para largo,porqué paso de pagar ni un euro; nos vieron todos estos días en la piscina y no nos dijeron nada, y ahora me sale con ese facturón; ¿Tú te crees??
-¿Sí? ¿Quién es?
Tardé un lapso en contestar hasta que entendí que los desprendimientos de la tecla 8, al menos los detectables visualmente, habían desaparecido del chasis del teléfono; en toda esta secuencia, había oído un par de veces más "¿Sí? ?Quién es?";luego dije, con una sensación a intervalos satisfecha por la eclosión al fin de llamada, a intervalos aún fastidiada por la espera.
-Sí,Ramón,soy yo; ¿Te habías dejado el móvil en la azotea del hotel o similar?
El guía me reconoció en seguida.
-Ah, hola, ¿Qué tal estás?¿Ya has llegado?¿Estás en Calvi?¿Por qué tardabas en contestar? ¿No me oías?
-Nada, cosas privativas mías-le dije un poco alarmado por el nivel de caradurez del guía, que se quejaba por 2 segundos de espera frente a los 1000 míos;pero casi no tuve tiempo de terminar la frase.
-¿Desde dónde llamas?¿Me sales como llamada anónima.
-Sí, es que te llamo desde un bar; he perdido el móvil.
-¿Has perdido el móvil?¿Dónde?
-En el fondo del mar; y no es broma;se me cayó al agua mientras hacíamos la travesía-señalé un poco desganado;había pasado muy poco desde ese episodio de pérdida, pero apenas le había dedicada uno o dos recuerdos posteriores.
-¿Qué se te ha caído al mar? -dijo el guía;y me llegó por un momento con gran nitidez un principio de carcajada que trucó al instante en un falsariamente edificado tono de pesadumbre-¿Menuda trastada,no?-Luego pareció recuperar un tono de verosimilitud al seguir preguntado-¿Era un móvil bueno?
-No,no mucho;era normal;bueno,ni idea;no me fijo mucho en esas cosas-dije mientra ví que el saldo de la llamada había bajado a 0.70 euros; yo seguía sin aplicar el auricular a mi anatomía,pero a pesar de ello la conversación discurría en buenos términos de claridad fónica.
-¿Tenía cámara?-siguió el guía al que hasta ese momento no había relacionado con un obseso de los móviles y de sus prestaciones-¿Qué marca era?
-Sí, sí, que tenía cámara;pero no la había usado nunca;o una vez;creo que la usó un primo un día para enviar una foto a no sé quién;yo no sabía cómo iba.
-¿Pero qué modelo era?-prosiguió el guía con un interés por los detalles del móvil perdido que parecía todo menos artificial; era un poco exasperante.
-Era un modelo normal, ya te lo he dicho-.El saldo de la llamada había bajado a 0.40. -Oye,que se va a cortar esto;¿me pasas a buscar?
-¿Ya has llamado a la compañía para anularlo?-continuó él;parecía fijamente abducido por todo lo concerniente al móvil.
-No,ya lo haré en casa esta tarde; no creo que haya demasiado peligro que alguien lo pueda usar,¿no?-le dije,un poco harto de tanta perseverancia por los detalles de ese trasto-Además, creo recordar que lo tenía cerrado-apostillé.
-Ah, claro, es verdad-dijo él súbitamente advertido de la innecesidad de tomar medidas preventivas;había bajado un poco el tono, como si de improviso se hubiera sentido ridículo; pero en seguida enmendó-No,claro que nadie lo podrá usar;pero lo decía por si alguien te llama;porqué era el único que tenías,no?
Yo no había ni pensado en esa eventualidad;y era obvio que él lo había dicho a voleo, pero había acertado;no tenía otro móvil;lo medité un segundo.
-No pasa nada; esta misma tarde estamos en casa;y de ser algo urgente, tienen el de la agencia de viajes, y éstos el tuyo... etc-le dije mientras veía que el contante de disponibilidad de saldo del teléfono había bajado a 20 céntimos;el guía este era capaz de sacar preguntas, comentarios y observaciones improvisadas de la nada;me parecía conllevable en otras situaciones pero no en ésta:-Ramón, oye, que se está acabando el saldo;se va a cortar-le dije mientras resignado, colocaba una nueva moneda en la ranura que el teléfono rechazó;la volví a tomar del receptáculo de rechazos y la reintroduje y esta vez el armatoste la aceptó;era una moneda de 50 céntimos y los números de contante disponible subieron a 0.70 euros, para bajar a 0.50 casi al acto- ¿Me pasas a buscar?
-Lo siento; no puedo ahora-contestó al fin ubicado en el motivo de la llamada;aunque no me sirvió de mucho-Estoy reunido con el director del hotel;por eso he tardado en contestarte;el tío me pide 300 euros más, porque hemos usado la piscina todos estos días;en la agencia no me dijeron nada, pero pensé que venía incluido en el precio;pero ahora van éstos y me salen con que esta historia; que es un servicio especial;está llamando a la agencia él mismo,y por eso he aprovechado para salir un momento;va para largo,porqué paso de pagar ni un euro; nos vieron todos estos días en la piscina y no nos dijeron nada, y ahora me sale con ese facturón; ¿Tú te crees??

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