domingo, 27 de junio de 2010

/63/

Bueno, pues lo que te comentaba, si los monitores nos salían con algo de poco trasfondo como podía ser eso, de preparanos para ir al río o a la piscina, que ya sabes que contábamos con las dos posibilidades, pues entonces aún les hacíamos algo de caso y nos poníamos en marcha, en parte claro, porqué nos gustaba bañarnos en la piscina o el río, que si no difícilmente,,,,Y aunque ya sabes que contábamos con esas dos opciones para el chapuceo, y a pesar de que las dos estaban bien casi que por un igual, la verdad es que yo prefería bañarme en el río,,,era como no sé, más natural, más salvaje, más propio para nuestra edad de entonces que ya sabes que no éramos más que unos niñatos y que para casi todos era nuestra primera experiencia de estar fuera de casa unos días sin la familia ahí al lado,,,,Y es que además, no sé si te lo he dicho, pero es que el río estaba super bien, que para nada era un río pequeño como los que tenemos por nuestra zona, qué va, que molaba pero que de verdad mucho, que bajaba con unas aguas de un limpio y de un transparente que hasta a veces, para alguien de barrio como nosotros, te resultaba difícil de creer que pudiera existir ese tipo de corrientes, tan potentes y ruidosas y transparentes y claras, que para nada era como el Forc, el río que atraviesa nuestra ciudad, que ya sabes porqué lo has visto millones de veces, que salvo cuando llueve fuerte, que entonces si que se pone frondoso, lo normal es que más que de río tenga aspecto de charco alargado, que muchas veces da la impresión que las aguas se han detenido y hayan decidido dejar de circular, y encima, aunque ahora con las depuradoras y tal ha mejorado el tema, muchas veces la corriente baja oscura y turbia y hasta, sobretodo en invierno y no sé porqué, negruzca, que salvo en los lugares donde circula un poco, como ese tramo arbolado al lado del merendero del Cono dónde íbamos a comprar y bebernos las xibecas al salir de clase, o en las farras de los viernes y los sábados por la noche, lo habitual es que esas aguas del Forc para el resto de sus tramos, de claras más bien poco....Y bueno, no sé lo si sabes, pero el merendero lleva ya casi un año cerrado, porqué se ve que el Cono que lo llevaba, ya se ha jubilado y se ha ido con su mujer a vivir a un pueblo del interior de Lleida, que se ve que sus padres eran de allí y le dejaron una casa o no sé qué historia, y bueno, sus hijos, que dudo que te acuerdes porqué apenas venías al merendero que lo de las xibecas y tal no te iba, pues los hijos le salieron empollones y estudiaron y todo eso, y han pasado total de seguir con el negocio. Y ahora esa zona está toda pero que medio abandonada, que la última vez que estuve ahí, que fue antes de partir hacia Praga un día con la bici, ví el merendero cerrado y lleno de graffitis, y con esas ventanas que tenía tan grandes todas rotas y el suelo que daba no sé qué mirarlo porqué estaba infestado de vidrios rotos, y se veían por todas partes restos de hogueras, y las paredes ahumadas, y montones de basuras en cada rincón, pero sobre todo se apilaban al lado de la barbacoa esa de ladrillos grande que había, que también estaba ya toda rota, que daba pero cantidad de grima verla, que ya te digo que hasta me puse triste o rabioso o impotente al ver todo aquello, porqué lo cierto es que ese lugar era parte de nuestra adolescencia, que habíamos pasado buenos momentos állí, que el merendero y la zona en que está a esa edad nos molaba mucho, y encima el Cono que casi siempre era buen tío, que se nos solía enrollar mucho con el precio y los horarios y tal , que me acuerdo que muchas veces nos debaja quedar hasta una hora, o incluso dos los fines de semana, más tarde de lo que el Ayuntamiento o no sé quién le obligaba a cerrar y que siempre nos decía que se la jugaba haciendo eso, aunque yo la verdad jamás ví que pasara nada, porqué la zona quedaba algo alejada y el camino para llegar en coche estaba lleno de piedras y baches, que algunos de ellos eran de un palmo y que si no te conocías bien la ruta, te podían destrozar los bajos del coche pero en un instante, aunque también es cierto que algunos vehículos trazaban ese camino sin problemas y perfectamente lo podía haber hecho cualquiera del Ayuntamiento, la policia municipal mismo, y entonces engancharnos en plena farra una hora o dos más tarde de lo que se podía estar y meter al Cono en un problema de multas y rollos así, que era lo que siempre nos repetía. Y la verdad, sólo por jugársela de esa manera, ya nos caía pero a lo más, que no es una cosa tan fácil ver a alguien que se arriesga por un grupo de simples niñatos con ganas de marcha como éramos nosotros por aquél entonces, que lo suyo, y con el tiempo lo vas viendo más, tenía pero que mucho mérito, que eso no se lo discute nadie...claro que el Cono también se montaba la fiesta por su lado, que ya sabes que le daba al líquido con ganas, y bueno, que casi siempre mientras nosotros nos íbamos cepillando las xibecas en grupo, él hacía lo suyo con licores, whisky casi siempre, sólo que en lugar de compartir nada con nadie se lo fundía él solo, que se llenaba ahí detrás de la barra, unos vasos como pocas veces he visto, y que los vaciaba en un momento, y luego en seguida le daba otra vez al desenroscado y volvía a servirse, y así se tiraba sin parar esa hora o esas dos horas de más que nos dejaba quedarnos en su local, que no te creas que se las pasaba de espera sacrificada y contemplativa, para nada, que ya te digo que se humedecía pero bien y así no extrañaba nada a nadie que algunas veces tuviéramos que ser nosotros los que le apagáramos las luces y le cerráramos las puertas del merendero, porqué el tío ya no veía ni los interruptores, imaginate como iba despues de todo un día de darle y encima con ese vendaval final, que ya te digo que era espectacular que flipábamos viéndolo, y que la verdad aún no me explico cómo podía llegar indemne a su casa, con lo rehogado que salía y encima conduciendo esa vespino tan cutre que se gastaba, que salvo esa vez que se salió del camino y le encontraron cantidad de lejos de dónde quedó la moto, todo dormido entre unos sauces a medio metro del río, el resto de noches, que tuvieron contarse por miles, conseguía llegar tan tranquilo a su casa...."

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio