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Y ya, lo que te decía, que al padre del Candi le entra con el tema de su onomástica una fiebre levitativa que le dura más de una semana, y que le da muy fuerte con eso, y más que querer, la verdad es que exige ver en su entorno a toda la familia reunida en bloque y no le entra en la cabeza que alguien pueda fallar ese día a la fiesta que da en honor a su santo, y se ve que hace unos cuántos años, cuando el Candi aún vivía aquí y no se había marchado a Alemania ni nada, pues se dio el caso que una prima segunda de su padre no pudo asistir a la celebración, porqué tenía un compromiso de trabajo para ese día, en Sevilla o Zaragoza o Bilbao, ahora no me acuerdo exactamente, y bueno, al padre del Candi al enterarse le vino una bajada de azúcar que le dejó tieso, y como paralizado, y con los ojos introduciéndosele craneo adentro, y todo él súbitamente blanco como el algodón, y que se desmayó y estuvo desconectado durante unos 15 minutos que se hicieron eternos , e incluso, hasta que no apareció la ambulancia y los reanimadores empezaron a decir que el corazón aún le golpeaba bien y tal y descartaron un infarto o una trombosis o una hemoplejía o alguno de esos rollos que te chamuscan pero para siempre, pues hasta ese momento, digo, todos tenían la impresión que el padre del Candi se había proyectado al exterior de este mundo, que no respondía a nada, ni a las palabras ni a los movimientos ni a los repiques en las mejillas con la palma de la mano, ni a los susurros, que parecía el hombre estar inmerso en un estarse despidiendo de las evoluciones por el mundo, y todo eso por la impresión generada por la noticia de que una prima segunda no podía venir a su fiesta por el santo, que imagínate tú, que es para flipar pero bien y hasta le parece increíble a uno que eso pudiera darse, pero que fue tal cual, que al hombre hasta se le inclinaba el cuello hacia la derecha de manera ya inerte, mientras despedía baba entregada a la gravedad por una de las comisuras, como perdida toda noción de aguante de tejidos, que tuvo que ser cantidad de angustioso, pero como te he dicho, los camilleros, por suerte y después de un chequeo rápido, dijeron que las constantes vitales estaban sólo un poco alteradas, y que a primera vista no parecía nada extremadamente grave, pero que de todos modos era sólo una visión primera y con datos mínimos y que se tenían que llevar a Pasarión al hospital a todo acelerador, y allí le tuvieron haciéndole toda clase de pruebas y analíticas y auscultaciones durante toda la tarde, y luego se lo llevaron a un módulo que no era la Uvi, pero que tampoco era una habitación de planta normal, con lo que tampoco Candi y el resto de la familia, terminaron de quedar del todo tranquilos, y las pruebas siguieron y siguieron, y de ahí sobre la medianoche, entresacaron ya fijo que la lipotimia y lo volverse del color del mármol y lo de quedarse con la cabeza ladeada y todo lo que le había pasado se debía a una bajada en picado del nivel de azúcar por la noticia de la prima segunda que no podía acudir, que fue eso y no otra cosa lo que había resquebrajado pero que literalmente y en todos los sentidos por unos instantes al hombre, que de verdad que es para flipar,,y es que encima, no te lo pierdas, pues es que se ve que se trataba de una prima con la que Pasarión mantenía una relación muy distante y fría y de escasas palabras por no sé qué rollo de disputa en el reparto del anillo de oro de comunión de una tía abuela que tenían en común y que se había muerto hacía la tira de años,,, y bueno, el tema fue que dentro de todo aún tuvieron suerte, porqué todo esto de la prima segunda y lo de la lipotimia y lo del ingreso en el hospital, sucedió 2 días antes del día de san Pasarión, y bueno, se ve que a base de todas esas pruebas que te he dicho, y de los medicamentos que se los daban pero que casi a granel, y del tratamiento, consiguieron estabilizarle el nivel de azúcar, y al cabo de 24 horas ya pudo abandonar el hospital y regresar a su casa, mal que bien repuesto, que ni necesitó la silla de ruedas ni nada como si le pasaba en el hospital, y al cabo de otras 24 horas pudo empezar ya con normalidad las celebraciones por san Pasarión, que se ve que hicieron casi casi lo mismo que cada año, pero en el fondo, el susto no se lo quitaba nadie a los de la familia, y por eso el Candi se toma el tema de venir para esas fechas como una cuestión de sí o sí, que por mucho que le resulte de lo más inoportuno por todo eso que te he dicho del aumento de pedidos en la empresa en la que trabaja y tal, no le queda otra salida que venir, porqué piensa que si su padre se puso tan crónico, con el nivel de azúcar en la sangre derretido al saber que una prima segunda, con la que además se llevaba mal y apenas si se trataba por no sé qué rollo del anillo de un antepasado, no podía asistir a su fiesta de onomástica, ¿ Cómo no se pondría el hombre si el que faltara fuera uno de sus siete hijos, el mismo Candi sin ir más lejos? Y es que es normal que de sólo pensarlo les entrasen escalofríos a todos los de la familia, y por eso, con una semana de antelación al día de san Pasarión dejaban todas sus agendas selladas, sin posibilidad de modificación, que se ve que incluso cancelaban hacer deporte y tal, para evitar cualquier riesgo de lesión, que les pudiera tener ingresados o impedidos o algo, que para su padre ya te digo que su santo era lo más del año, que parecía que para el hombre, durante unos días, todo el Universo daba vueltas en torno a eso, y que nadie acertaba a explicar en base a qué eso se daba, ni el porqué de una devoción tan entregada, pero lo que estaba claro era que el hombre mantenía con ese día y todo lo celebrativo asociado a él, unos vínculos tan estrechos que parecían conectarlo umbilicalmente con alguna matriz de escala superior totalmente inaccesible para el resto... "

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